Accidentes Viales

Accidentes Viales


Medidas a tener en cuenta para contribuir a la prevención de accidentes y cómo conducir en la ruta ante fenómenos climáticos adversos.






Si hay mala visibilidad

Conducir con niebla, lluvia intensa o polvo en suspensión sobre la calzada es peligroso y, en lo posible, debe evitarse. Todo conductor debe prestar atención a alertas meteorológicos, la niebla, la lluvia intensa y el polvo en suspensión sobre la calzada pueden producir condiciones de mala visibilidad para conducir.


Niebla o tierra

Siempre es aconsejable detenerse fuera del camino si las condiciones de circulación lo permiten con seguridad. Para ello, esté atento a los vehículos que circulan detrás suyo, encienda las luces de emergencia (balizas), disminuya la velocidad y estacione lo más lejos posible de la calzada.


Riesgo sorpresivo

Si la niebla, lluvia intensa o la tormenta de tierra lo sorprende y la visibilidad se reduce drásticamente, y no es posible detenerse: encienda las luces antiniebla, disminuya y adapte la velocidad a su campo de visión, debe estar atento a los vehículos que estén adelante suyo y que pudieran estar transitando más lentamente que usted.

No debe detenerse en la mitad del camino.

No use las balizas cuando esté circulando, a nivel internacional, la baliza indica la detención total o inmediata del vehículo. Aunque en Argentina, a veces se utiliza cuando hay condiciones de niebla o lluvia, la norma es clara: implica detención.


Lluvia

Una lluvia copiosa puede producir limitación de la visibilidad y que no se puedan visibilizar los bordes de la carretera ni otros vehículos a una distancia segura, en ese caso se debe parar el coche en un lugar seguro, lejos de la carretera.

En caso de lluvia, debe aumentar la distancia de seguridad con el coche que lo precede, desacelerando suave y progresivamente. Si se ve obligado a frenar debe evitar el bloqueo de los neumáticos.

Se debe mantener una distancia de tres segundos, el tiempo que se utiliza para realizar una frenada de emergencia, es lo recomendado para prevenir accidentes en las rutas.


Calzada inundada

Esté atento a las condiciones del pavimento, considere que al inicio de la tormenta es cuando la carretera estará más resbaladiza porque con las primeras gotas el agua se mezcla con la suciedad y el aceite presente en las calzadas, creando las condiciones para derrapar o resbalar.


Con malas condiciones en la calzada

Evite viajar de noche, las nevadas más intensas y las bajas temperaturas ocurren durante las horas nocturnas.

Use líquido anticongelante en el radiador, cerciorándose que el nivel del mismo sea el correcto.

Lleve siempre un teléfono celular por cualquier emergencia.


Nieve

Mientras circule en condiciones de escasa nieve, con neumáticos adecuados o con cadenas, intente ubicarse en la parte de la carretera donde exista nieve virgen. Si tiene ruedan adaptadas evite circular por las huellas donde han pasado otros vehículos porque la nieve virgen le dará mayor adherencia. Si no tiene ruedas especiales no debe circular por la nieve.

Mantenga siempre limpios los cristales de su vehículo, esto le facilitará un amplio campo visual.


Hielo

Si ha perdido el control del vehículo, intente recuperarlo con el volante, levantando el pie del acelerador y sin recurrir al freno. Recuerde que en zonas de sombra de hielo se mantiene durante casi todo el día, incluso en días soleados.


Si va a realizar un viaje

Compruebe el estado de los neumáticos antes de emprender el viaje. El estado de las cubiertas adquiere protagonismo al conducir con lluvia, ya que tienen que poder desagotar el agua para que el contacto entre el caucho y el asfalto sea el mejor posible. A alta velocidad el agua no alcanza a desagotar y aumenta el riesgo de hidroplaneo (flotar sobre el agua).

Vigile la presión de los neumáticos: La presión correcta es la que indica el fabricante del vehículo para la cual la superficie de apoyo es la máxima, una goma desinflada corre el riesgo de reventarse, una goma muy inflada le resta superficie de contacto con el pavimento.