Ciertos fenómenos meteorológicos como las heladas, el granizo y el viento zonda, característicos de la Provincia de Mendoza, no pueden evitarse.
Sin embrago, mediante su estudio y conocimiento, es posible tomar las medidas preventivas adecuadas y de esta forma evitar situaciones de riesgo para la comunidad.
El Programa de Meteorología y el Servicio Meteorológico Nacional brindan una serie de recomendaciones a tener en cuenta ante la ocurrencia de algún fenómeno como una Ola de Calor, un Temporal de Invierno, u otros, y de esta forma, evitar posibles accidentes.
Ola de Calor
Este fenómeno se caracteriza por ser un período de excesivo calor.
Precauciones
- Proceder con lentitud. El organismo no puede actuar con la misma eficiencia cuando la temperatura y humedad son elevadas.
- Prestar
atención a la primera aparición en el organismo de los síntomas propios
de la ola de calor. Cuando éstos aparecen, reducir inmediatamente el
nivel de actividad y descansar en un ambiente fresco.
- Comer
frugalmente. Los alimentos (como las proteínas) que incrementan la
producción del calor metabólico, también aumentan la deshidratación.
- Mantener
constante el contenido de sales en el organismo. Ingerir de vez en
cuando alguna solución salina, especialmente, después de una pesada labor.
- Evitar el shock o conmoción térmica.
- Aclimatarse gradualmente al tiempo más caluroso; durante los dos o tres primeros días calurosos, actuar cautelosamente.
- Variar
el ambiente térmico. La tensión física aumenta con la exposición a las
temperaturas y humedades elevadas propias de una ola de calor. Tratar de
eludir esas condiciones por lo menos algunas horas por día. Si no es
posible lograrlo en el hogar, hacerlo en algún lugar donde haya aire
acondicionado.
- No exponerse mucho tiempo al sol. Las quemaduras que provoca, dificultan la eliminación del calor del organismo.
- Usar peinados sueltos que permitan el acceso del aire al cuero cabelludo.
- Beber abundantemente, lentamente si la bebida a ingerir está fría.
- Evitar las bebidas alcohólicas.
- Usar lentes moderadamente ahumados para evitar daños a los ojos.
- Comer alimentos salados para reponer la sal eliminada con la transpiración.
- Evitar esfuerzos físicos innecesarios.
- Proteger la cabeza con un sombrero o mantenerla mojada.
- Evitar las aglomeraciones.
- No dejar abiertas las cortinas de las habitaciones que tienen acceso al exterior.
- Cerrar puertas y ventanas para mantener fresco el ambiente de la casa.
- Usar
vestimenta liviana, holgada y de colores claros, que reflejan el calor y
la luz solar, ayudando al sistema termorregulador del cuerpo a mantener
su temperatura normal.
- Al cocinar, utilizar cacerolas con tapas y el fuego más débil posible.
- Planear las actividades hogareñas para las primeras horas de la mañana o últimas del atardecer.
- Si tiene hogar, cerrar el tiraje de la chimenea.
- Evitar
el uso de aparatos eléctricos que generen calor tales como:
calentadores, cocinas, calefones, planchas, tostadoras, televisores,
equipos estereofónicos.
- Para conservar mejor los alimentos, evitar que la heladera permanezca abierta durante períodos prolongados.
- Conocer
las causas, los síntomas o manifestaciones propias del síndrome del
calor y los primeros auxilios que en cada caso deberán suministrarse.